El transporte ferroviario de carga en Chile y su logística

“Buena parte de nuestras vías férreas fue construida pensando más en abaratar costos que en brindar competitividad. Por ello, en una fracción menor de nuestra  infraestructura, es posible operar trenes pesados, largos o rápidos”.

Artículo elaborado originalmente para Revista Logistec por Instituto Ferroviario

El mundo del transporte ferroviario de carga es desconocido para muchas personas, incluso entre quienes pertenecen al mundo logístico. Ello se debe, en buena medida, a que el ferrocarril tiene un peso muy bajo dentro del mercado del transporte nacional, en términos de toneladas, y sobre todo en cuanto a número de fletes.

En términos generales, el uso de transporte ferroviario de carga es favorable para grandes embarques, a los que permite obtener bajos costos de transporte, baja accidentabilidad y una reducida huella de carbono. En la medida que estas dos últimas ventajas aumenten su valoración social y de mercado, más relevante debería volverse el ferrocaril en la cadena logística.

A pesar de muchas propuestas de tecnologías alternativas, el transporte ferroviario de carga se efectúa mediante trenes, donde la carga se lleva sobre vagones que van remolcados por una o más locomotoras. Con esta configuración, a más largo el tren, menor es el costo unitario, ya que se aprovecha mejor la infraestructura, el personal del tren, y la resistencia al viento.

En Estados Unidos, donde los volúmenes a transportar son elevados, y el foco de las empresas de transporte ferroviario está en la carga por sobre los pasajeros, el ferrocarril mueve más toneladas-kilómetro en recorridos interurbanos que los camiones (alrededor de un 40% en los trenes y de 30% en los camiones). En Japón y Europa, la fuerte demanda de transporte de pasajeros hace uso de la casi totalidad de la capacidad de la infraestructura ferroviaria, por lo que el transporte ferroviario de carga tiene una importancia marginal (no superior a un 10%). En todo caso, en Europa se observan grandes diferencias entre países, ya que en países como Alemania se favorece mucho más el ferrocarril de carga que, por ejemplo, Francia. No obstante, es actualmente prioridad de la Unión Europea el potenciamiento del transporte ferroviario de carga.

Tipos de tren

Para mover carga por ferrocarril se utiliza en términos generales tres tipos de tren: el unitario, el carguero mixto y el intermodal.

El tren unitario es aquel en que todos los vagones están dedicados a un solo embarque, están fabricados en forma especializada para el tipo de carga particular, y el tren va y vuelve entre el origen y el destino de la carga en forma continuada. Aquí hay un solo cliente, un solo origen y un solo destino para todo el tren. Este tipo de tren es el que obtiene los menores costos unitarios, pero solo se puede utilizar cuando existen grandes volúmenes de carga. Por lo general se utiliza para el transporte de minerales y otras materias primas, aunque también se usa para otros productos de bajo valor, especialmente en trenes más cortos. Por lo anterior, es el que presenta las mayores ventajas comparativas frente al camión, aunque para ciertos trazados puede rivalizar con los ductos u otros mecanismos especializados.

Ejemplo de tren unitario (Tren del ácido de Transap - amor por los rieles)

En el caso nacional, aquí se puede nombrar el transporte de mineral de hierro hacia los puertos de embarque que se efectúa en el norte chico (Ferronor), o el transporte de ácido sulfúrico entre Rancagua y San Antonio (Transap). En ambos casos, los trenes viajan cargados desde el punto de embarque hasta el terminal del puerto, y luego vuelven descargados.

El carguero mixto es un tren que está formado por vagones que mueven varios embarques. Para ello, cada embarque (que puede ser uno o más vagones) es tomado en el origen y llevado a un patio donde se lo junta con otros embarques hasta formar un tren. En caso de ser necesario,  los vagones pueden formar parte de varios trenes antes de alcanzar el lugar de destino. En este caso, un tren tiene varios orígenes, varios destinos, y varios clientes. Este tipo de transporte compite mucho más directamente con el camión, ya que se trata de embarques de menor tamaño que son movidos con costos menos reducidos. Es frecuente que estos trenes se utilicen para el transporte de productos industriales intermedios, como metales refinados, productos químicos, fertilizantes, cereales, los que son transportados sobre vagones de diseño especializado.

Como ejemplo en el caso chileno, se puede considerar los embarques de cobre desde Rancagua a San Antonio (Fepasa). Aquí, los carros se cargan en la capital de la VI región (en Los Lirios) y este embarque es juntado en el patio de maniobras con otras cargas provenientes de esa misma ciudad, o desde más al sur y transportado como un solo tren hacia Santiago. En esta cuidad, el tren se desarma, y este embarque luego es reunido con otros vagones que viajen desde esta ciudad hacia San Antonio, donde la carga finalmente será embarcada en el puerto.

Finalmente, existe el tren intermodal. Aquí, las cargas son traídas en camiones desde sus lugares de origen hasta una estación de transferencia, donde son puestas sobre un tren. El ferrocarril transporta las cargas hasta otra estación, cercana al lugar de destino, donde las cargas son puestas nuevamente sobre un camion es para finalizar su viaje. En este caso, el tren suele tener un solo origen y un solo destino, pero varios clientes.

Para facilitar la transferencia de las cargas, se utilizan unidades intermodales como contenedores o semirremolques, las que se llevan sobre carros especiales para transporte intermodal. A diferencia de los casos anteriores, los carros tienen una menor especialización, ya que deben estar preparados para llevar contenedores o semirremolques, pero no hace diferencia si estos últimos van cargados con juguetes, repuestos de maquinaria o ropa de temporada.

Este tipo de transporte se adapta mejor a cargas palletizadas de mayor valor, ya que los contenedores sobre camiones pueden operar direcramente en los andenes de carga de fábricas, tiendas, bodegas y centros de distribución. También se utiliza como conexión entre puertos y localidades interiores, ya que permite transportar los contenedores marítimos desde el puerto con un menor costo unitario.

En nuestro país, este tipo de transporte se utiliza de momento para la conexión de puertos con localidades interiores, aunque existen proyectos para impulsar su utilización en embarques que solo viajen por tierra.

Situación en Chile

En Chile, uno de los factores limitantes para el desarrollo del transporte ferroviario es la infraestructura. Buena parte de nuestras vías férreas fue construida pensando más en abaratar costos que en brindar competitividad. Por ello, en una fracción menor de nuestra infraestructura, es posible operar trenes pesados, largos o rápidos.

Hoy, existe una mayor conciencia sobre la importancia del transporte ferroviario en nuestra competitividad. Por ello, se ha comenzado a efectuar inversiones en este sentido. Sin embargo, dada nuestra extensión geográfica, tener una red ferroviaria extensa y competitiva es una tarea que tomará años.

Francisco Godoy Reitze

Instituto Ferroviario de Chile

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