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Los tranvías podrían volver a las calles de Santiago

Rescatados del olvido, dos carros dan vida al proyecto Tranvía Histórico, que busca dejar a ambos rodando entre los barrios Yungay y Brasil. La iniciativa la lideran un arquitecto y un abogado, que para diciembre se comprometen a que por lo menos uno de ellos, en proceso de reconstrucción y restauración, se pueda visitar en el Museo Ferroviario de la Quinta Normal.

(Richard García, El Mercurio, 10/09/2017)

“Uno sabía que venía el tranvía, por el fuerte ruido que hacía; tenía como un ritmo”, recuerda la profesora jubilada María Elsa Ramos, quien en los años 40 vivía junto a la línea que pasaba por calle Echaurren, en el barrio República. “Los carros eran amarillos y en algunas ocasiones venían hasta dos juntos. Tenían conductor, los que a veces eran mujeres”, cuenta, rememorando la época dorada de este medio de transporte.

Reconoce que “no andaban muy rápido y además se veían un poco desgastados”.

Más o menos una década después, el servicio fue descontinuado en favor de sistemas más rápidos, como el trolebús y los buses Mitsubishi.

Una par de los más de 500 carros que circularon en Santiago terminaron como casas de playa en el litoral central. Fue allí donde, 45 años después, los encontraron el abogado Santiago Vera y el arquitecto Daniel Ahumada, quienes lideran el proyecto Tranvía Histórico de Santiago, que busca traerlos de vuelta a la circulación.

“Hasta ahora ha sido un trabajo casi a pulso y con pequeños recursos aportados por el Fondart y el Consejo Nacional de la Cultura”, cuenta Vera.

Así lograron, en 2008, adquirir uno de los dos carros, el Brill 757 (tipo 700, “7 ventanas”), fabricado por la J.G. Brill Company de Philadelphia. Lo desarmaron, digitalizaron y analizaron en detalle, para luego comenzar a reconstruirlos en terrenos del Museo Ferroviario de la Quinta Normal. El avance ha sido lento, por falta de información sobre su estado inicial.

Pero el proceso se aceleró el año pasado, cuando el segundo tranvía, el Brill 782, que no habían logrado comprar, les fue donado tras la muerte de su dueña original. “El nuevo propietario se dio cuenta de que tenía un carro que pesaba siete toneladas y que no le interesaba conservar. Alguien le pasó el dato de que nosotros habíamos comprado uno parecido, y de repente recibimos un llamado en que nos dijeron: ‘tengo un tranvía en mi casa, ¿les interesa llevárselo?’”, recuerda Ahumada.

El primer paso fue conseguir una grúa para sacarlo de ahí. El espectacular proceso quedó documentado en YouTube. Fue el motor que faltaba para impulsar definitivamente la iniciativa, reconocen. Como está un poco mejor conservado, les ha servido como modelo para reconstruir el otro carro que mantienen en el Museo Ferroviario. “Ha sido el banco de información más grande que tenemos”, dice Ahumada.

Ahora han ido más rápido. En su sitio web (www.institutoferroviario.cl) hay nuevos videos del semanal en el techo, los pisos, las ventanas y otros detalles.

Cuando las piezas originales han estado muy dañadas, las han reemplazado por otras semejantes del mismo material.

Su meta inicial es que en diciembre la gente pueda subirse al primer carro restaurado para conocerlo por dentro, ver una exposición y un video documental. Todavía falta reconstruir la parte frontal y trasera, pero, según informa el maestro soldador Raimundo Olivares, será cosa de semanas, ya que solo hay que replicar piezas. “No cambiaré el parachoques original, porque todavía se mantiene bastante decente, y así se respeta algo de su originalidad”.

Lo más difícil será ponerlo a rodar nuevamente, pero no imposible. En Lima, por ejemplo, un tranvía en peores condiciones fue recuperado, y hoy es un atractivo turístico en el sector de Barranco.

Su apuesta es habilitar los dos carros e instalar un circuito entre los barrios Yungay y Brasil, que incluso podría atravesar la Alameda hacia el sur, alcanzando los barrios República y Universitario. Quieren que el punto de partida y terminal sea el mismo Museo Ferroviario de la Quinta Normal.

“Muchas vías todavía están intactas, y solo falta completar algunos tramos que se levantaron, por ejemplo, por la construcción de la línea 1 del metro”, argumenta Vera.

El camino ha sido largo, pero paciencia no les falta; incluso han debido costear de su bolsillo gran parte de la restauración.

Aspiran a convencer a las autoridades de la Municipalidad de Santiago, con quienes ya se han reunido, y también quieren atraer al sector privado. “Si conseguimos todos los recursos, en un año los podríamos tener circulando, pero a pulso. Así como hemos avanzado hasta ahora, estimo que nos demoraremos cinco años más”, dice Vera. Y promete que no pararán, hasta conseguir su objetivo.

“Desaparecieron porque eran considerados algo del pasado. La mentalidad entonces era diferente; no se valoraba mucho el patrimonio”.
SANTIAGO VERA,
ABOGADO Y DIRECTOR DEL PROYECTO TRANVÍA HISTÓRICO.

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Tres alternativas para unir Viña, Reñaca y Concón

Merval iniciará estudios para determinar cuál es la mejor vía para cubrir esa zona. UVM y una empresa de arquitectos plantean otras opciones.

El alto número de personas que viaja entre Viña del Mar y Reñaca-Concón hace necesario buscar alternativas que permitan mejorar el actual sistema de transporte

El alto número de personas que viaja entre Viña del Mar y Reñaca-Concón hace necesario buscar alternativas que permitan mejorar el actual sistema de transporte

 

Por: Pamela Boltei, El Mercurio de Valparaíso,  24/08/2015

Para cruzar del centro de Viña del Mar a Reñaca hay tres accesos -Gómez Carreño, borde costero y el Camino Internacional, a través de la calle Calafquén, en Los Pinos- y hacia Concón, seis -se suman a los últimos dos el acceso por Los Ositos, vía PIV, subida El Encanto y el mismo Camino Internacional rumbo a la desembocadura del río Aconcagua.

Sin embargo, pese a la cantidad de pequeños y grandes accesos, ninguno logra generar una real solución a la conexión entre el litoral norte con la Ciudad Jardín y Valparaíso.

De acuerdo a estadísticas de la Cámara Chilena de la Construcción (CChC), el número de departamentos en Viña del Mar crece con mayor rapidez que en el resto de la región. Sin embargo, desde el centro de la ciudad hacia Concón y Quintero no hay más locomoción que unos pocos buses interurbanos, algunas micros y escasos colectivos. Tampoco existe una línea de metro, como sí la hay entre Valparaíso y Viña, y hasta Limache, cubriendo la alta demanda de esa zona.

¿Qué alternativas podrían solucionar el problema de más de 350 mil personas entre Viña del Mar y Concón? Acá, tres opciones dignas de analizar.

 

Firma viñamarina espera tener éxito con una propuesta de monorriel

La empresa de arquitectos Interform elaboró un proyecto de monorriel, un sistema de transporte que utiliza trenes que van en vías aéreas, en este caso, entre Viña del Mar, Concón y Quintero.

El arquitecto líder de la iniciativa, Eduardo Quevedo, explicó que siempre quiso hacer algo por la ciudad, tras detectar el grave problema de conectividad entre ambas ciudades. “Me puse en contacto con la firma que hace los monorrieles, aunque no puedo decir cuál es, e hice estudios de caso.

La iniciativa busca que el pasajero “vaya viajando y mirando el paisaje, el mar, los árboles y la ciudad, nuestros buses interurbanos, urbanos, son muy pequeños y donde yo, que soy grande, apenas entro. Vi varias alternativas, el monorriel cuesta la mitad de lo que lo haría un metro, 15 mil dólares el kilómetro aproximadamente, y además en caso de tsunami la ola pasa por debajo, no tenemos problemas de cruce, de accidentes, y vas viajando y viendo el paisaje. Es sumamente ecológico, las estaciones son abiertas y están en la parte de arriba, por lo que no requiere mayor iluminación, y permite que transiten los otros sistemas de transporte por debajo sin entorpecerlos, solo hay pilares en el suelo”, dijo Quevedo.

Este proyecto contempla todo un sistema de transportes con cuatro nuevas líneas. Una de ellas irá desde el centro de Viña del Mar hacia Concón, recorriendo la avenida Libertad, la avenida Jorge Montt (Las Salinas), Reñaca y la rotonda de Concón, pasando por las estaciones Almendros, Golondrinas, Blanca Estela, Los Romeros, Concón y Central Aconcagua. Esta línea tendría un total de 12 estaciones y un recorrido de 16,40 kilómetros.

Otra línea busca unir el centro de Viña con Rodelillo, a través de 5 estaciones (7 Hermanas, Forestal, Rhona, UVM y Patio de Trenes Rodelillo) y 7, 25 kilómetros de trayecto. De acuerdo a Quevedo, este trazado “busca redescubrir el parque Quinta Vergara, uniendo dos enfoques: como actividad recreativa y como una real conexión entre los cerros de la ladera oriente de Forestal y poniente de Agua Santa”.

Una tercera línea busca conectar 15 Norte con Gómez Carreño y Miraflores Alto, pasando por la avenida Alessandri y también por Achupallas, con 6 estaciones y 7,27 kilómetros de recorrido. Finalmente, un cuarto trazado iría desde la estación terminal de la cuenca del río Aconcagua, hasta Quintero, Puerto Marítimo y el aeropuerto de las Fuerza Aérea, con 17 kilómetros y 4 estaciones.

El proyecto fue recientemente presentado al municipio y busca financiamiento.

 

“La vía Jorge Montt es insostenible”

El seremi de Transportes, Patricio Cannobbio, considera positiva la inclusión de varias alternativas para la conexión de Viña del Mar con Reñaca y Concón a la discusión pública, y precisó que el nuevo sistema de transporte que está analizando el Ministerio considera opciones similares.

“Nuestro TMV mejorado está considerando sistemas alternativos de transporte público, no solo buses, sino también tranvías. También sé de algún privado que tiene ganas de instalar un monorriel y también estoy al tanto de lo que está haciendo Merval respecto a analizar algunas líneas variantes hacia Reñaca y Concón, incluso que pase de manera subterránea. Son alternativas que están barajándose, algunas con más certeza que otras, pero que todavía está en el ámbito de los estudios, nada concreto”, dijo la autoridad

- ¿Considera urgente mejorar la conexión en ese sector?

- Obviamente, hoy la capacidad de la vía Jorge Montt (Las Salinas), principalmente en horas punta, para llegar a Reñaca es imposible. Hay que tener una alternativa porque un accidente, un vehículo en panne deja una cola insostenible… es urgente.

- Entonces, ¿hace falta medios de transporte como los que se mencionan hacia esa zona?

- Hoy día tenemos una escasez vial que hace pensar en todas estas alternativas. Cuando hay crisis aparecen estas opciones. Hay gente que también está hablando de usar el mar, una especie de transporte naviero al estilo de los países europeos, pero el problema ahí es que nuestro mar no es muy pacífico.

- ¿Y qué alternativa preferiría usted?

- Yo soy amigo del transporte público en distintos modos. La gente debe abandonar su vehículo, y en eso, sin duda, que Europa tiene la ventaja. Creo que el metro es una solución importante, pero antes de pasar por el metro nosotros tenemos que tener la capacidad de imitar lugares como Curitiba, que tiene un muy buen sistema de transporte público mediante buses, pero con mejor gestión, además de subsidios para que, con los gastos, no suban tanto las tarifas.

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Extienden viajes turísticos en el “último ramal de Chile”

El objetivo es promover el turismo en el Maule con viajes de temporada baja, entre Talca y la estación González Bastías.

El buscarril funciona con diésel y hace un recorrido de 88 kilómetros entre Talca y Constitución. El viaje turístico recorre sólo 43 km, hasta la estación en la localidad de González Bastías. (Foto: Juan Carlos Romo, El Mercurio)

(Por Róbinson Retamal, El Mercurio, 05/05/2014)

Según la historia popular, cuando el “poeta de las tierras pobres”, Jorge González Bastías, no tenía ideas para sus versos, se ponía a caminar durante horas sobre las líneas del ferrocarril.

Los bellos paisajes entorno al río Maule eran la inspiración para el nacido en Nirivilo.

Por ese mismo tramo, entre Talca y Constitución, 90 mil personas al año trasladan alimentos, mercadería o simplemente llegan a sus trabajos, a bordo del “último ramal de Chile”, llamado así por ser el único no electrificado que avanza en trochas de un metro de ancho.

Pero desde hace dos años el buscarril ofrece la opción de hacer un recorrido turístico por el lugar. Cada sábado de enero y febrero, justo al mediodía, sale desde Talca el tren que permite sumergirse en las tradiciones maulinas y apreciar las viñas y parcelas a lo largo del recorrido.

Son 43 kilómetros de distancia, que se recorren en poco más de seis horas, pues se avanza a un máximo de 30 km/h.

La iniciativa ha tenido gran demanda, por lo que se realizó una inédita salida el pasado sábado. Ahora, se quiere hacer permanente.

“Nuestra idea siempre ha sido mantener este recorrido durante todo el año. Queremos realizar los viajes durante el 2014 los fines de semana largos y aprovechar la cercanía con Santiago para que la gente viaje y conozca los encantos que ofrece la zona”, dice Cristóbal Benítez, encargado de Marketing y Desarrollo de Sernatur Maule.

La próxima salida turística será para el Día del Patrimonio, el último fin de semana de mayo.

El recorrido

La primera parada es la estación de Corinto, donde un grupo de 15 vecinos ofrece sus productos tradicionales: navegado, sopaipillas, tortillas de rescoldo y empanadas.

“Nos organizamos un día antes de que pase el tren turístico y vemos qué productos va a preparar cada uno. Lo importante es resaltar nuestras raíces”, cuenta Rosa Verdugo.

Veinte minutos dura esa parada, la que se repite en Curtiduría, donde también preparan sus productos típicos. Ahí se degusta vino, licor de almendras y enguindado, además hay ropa tejida a mano y artesanías.

(Fotos: Juan Carlos Romo - El Mercurio)

“Puede encontrar productos de nuestras propias casas, como la uva, que la sacamos de nuestra pequeña viña”, cuenta Teresa Soto, quien hace clases a 13 niños en la escuela del pueblo.

La última parada es en la localidad de González Bastías, la tierra del “poeta”. Ahí se permanece por tres horas, para almorzar e incluso dormir una siesta.

Cruzar en bote el río Maule para llegar a la viña que lleva el mismo nombre del lugar es la opción más solicitada.

“La mayoría prefiere cruzar el río y disfrutar de los asados y el vino de la zona que se ofrecen. Usted paga $15 mil y puede disfrutar libremente de la oferta hasta que quede satisfecho”, explica Felipe García, maquinista del buscarril, quien también hace de guía turístico.

“La casa del poeta” y el restaurante “El Ramal” son otras opciones para los viajeros y disfrutar de los sabores del lugar.

TRABAJO

El viaje que se realizó el sábado lo organizó el Sernatur del Maule, Trenes Metropolitanos y la Universidad Central. El próximo se repetirá el último fin de semana de mayo.

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