Archivos Mensuales: Mayo 2017

Línea 7: ferroviaria y administrada por EFE

Proyecto de Línea 7 del Instituto Ferroviario

Mañana se haría oficial el anuncio de la nueva Línea 7 del Metro de Santiago, que promete terminar con los problemas de la ya colapsada Línea 1, ofreciendo un trazado paralelo y cercano a modo de línea exprés. Sin embargo, creemos que la nueva línea no parece resolver el problema del largo desplazamiento que sufre hoy nuestra ciudad, y por ello no compartimos el criterio que las autoridades de transportes están utilizando para determinar las características de las nuevas líneas de metro, esto es, con trenes más anchos y estaciones a mayores distancias, pues creemos que ese es justamente el nicho de los ferrocarriles suburbanos tipo RER que necesariamente comienza a requerir nuestra ciudad, y que ya han comenzado a operar con éxito, como es el caso del Nos Express.

La decisión preliminar que la Línea 7 sea “tipo metro” deja de manifiesto la falta de una política de transporte público a largo plazo, ejecutada por una autoridad de transporte metropolitano con facultades y competencias definidas (y hoy inexistente), pues comienzan a superponerse una serie de indefiniciones sobre qué roles deben jugar tanto EFE como Metro en la ciudad de Santiago, considerando que el perímetro de Américo Vespucio ya muestra una densidad de líneas de metro aceptables (donde el bus puede ser un real aporte), y que justamente la ciudad comienza a necesitar líneas de trenes que vengan a solucionar el grave problema del largo desplazamiento desde las zonas periféricas, hacia los núcleos urbanos más importantes de la ciudad de manera directa, dejando atrás la lógica de los nodos de transbordos, idea que sigue contaminando nuestras políticas de transporte público, y que a la larga aumentarán la congestión en la ya colapsada red de Metro. Esta falta de definición también se ha manifestado en regiones con procesos inversos, como el caso de Merval, que al parecer cada vez parece “querer ser un metro”, en vez de afianzarse como el servicio expreso urbano y suburbano que debe ser.

La propuesta del Instituto Ferroviario supone que la nueva Línea 7 sea construida con estándares de Ferrocarriles del Estado, esto es, con trocha 1.676 mm. (y no 1435 mm.), y que constituya el eje unificador de los 3 proyectos ferroviarios que actualmente maneja la estatal (Batuco, Melipilla y Nos-Rancagua), más uno nuevo al poniente, que materialice un nuevo eje ferroviario este-oeste, transformándose así en la nueva columna vertebral de la ciudad. Para ello, se requeriría desechar de manera definitiva la idea de construir un nodo de intercambio ferroviario en la zona de Quinta Normal (que torpemente sigue impulsando Ferrocarriles del Estado), trasladándolo hacia el sector de la antigua Estación Mapocho de manera subterránea, de tal manera que en ese punto puedan confluir todos los servicios ferroviarios de la ciudad, pudiendo  continuar los mismos por la ribera sur del río en el mismo formato de construcción hasta el sector de Costanera, con posibilidades de ampliarlo hacia el oriente por Vitacura.

Así, la idea propuesta permitiría:

1. Unificar todos los proyectos ferroviarios suburbanos de EFE en una sola red de alto tráfico y volumen.

2. Aprovechar los beneficios de la trocha ancha de Ferrocarriles del Estado, que permiten mayor capacidad que los actuales gálibos utilizados por el Metro de Santiago.

3. Generar una alternativa rápida a la Línea 1, entre los sectores de Tobalaba a Mapocho, que es justamente el sector más colapsado.

4. Generar zonas de intercambio Tren-Metro en Tobalaba (L1), Baquedano (L1; L5), Mapocho (L2; L3); Quilicura (L3), Quinta Normal (L5), Lo Valledor (L6), entre otras.

5. Unir el aeropuerto con el centro y la zona oriente.

6. Generar viajes sin trasbordos de largo desplazamiento entre Melipilla, Batuco, San Bernardo, Maipú directamente al centro de Santiago y la zona oriente.

El proyecto de Línea 7 propuesto requiere de la construcción de un nuevo trazado entre Costanera y Mapocho (salvando el escollo que ha generado la profundidad de la nueva Línea 3 para pasar de poniente a oriente), tan sólo con dos estaciones (Baquedano y Costanera) y además de la  construcción de:

- Túnel ferroviario entre Estación Central y Sector Mapocho.

- Túnel ferroviario entre Yungay y la Ribera sur del Mapocho por Carrascal, para la utilización de la deprimida ribera sur hasta el Aeropuerto.

- Conectar los proyectos de ferrocarriles suburbanos a los nuevos trazados.

- Otras obras públicas anexas.

Creemos que la decisión de gastar 2.900 millones de dólares en la línea que se propone debe ser debidamente re-estudiada para dar preferencia al ferrocarril sobre el Metro. Pero ello requerirá ciertamente de la creación de una Autoridad de Transporte Público Metropolitana, que fije la política ferroviaria de la ciudad y que determine con exactitud cuáles serán los ámbitos e influencias de cada empresa estatal en el futuro, y por sobre todo, cambios legales y financieros en la estructura de  EFE que le permitan hacerse cargo de manera adecuada a este desafío que se propone.

Instituto Ferroviario

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